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El objetivo de este blog es dar a conocer mis experiencias sobre viajar a Japón, explicando desde el inicio: cómo conseguir boletos de avión, el Japan Rail Pass, mantenerse con conexión a internet sin pagar mucho y planes, recomendaciones y tips que les serán de mucha ayuda para su propia planificación.

lunes, 31 de agosto de 2015

Asakusa, tradición, tiendas y mucha vida. Parte II

La zona de Asakusa es muy amplia, pude comprobarlo cuando decidí que en vez de tomar el metro de Ueno hacia Asakusa, caminaría esa distancia (la cual es de aproximadamente 1 km y medio). El clima era perfecto, sin tanto calor y con una briza refrescante, baje las escaleras de la estación de Ueno y me dirigí a las calles, eran aproximadamente las 4 pm, así que tenía toda la tarde. 

 Por las calles caminando

 Pequeñas y antiguas casas

Calle a un lado del Templo Senso-ji

Esas próximas horas resultaron ser unas de las más mágicas que pasé en la zona de Asakusa. Me permitió caminar por pequeñas calles y ver la vida de los locales, pequeños negocios familiares de grabado de papel al antiguo estilo, casas de madera antiguas que no imaginas que existen allí en la ciudad, en medio de los edificios y la modernidad, parques inmersos entre las casas y edificios, repletos de niños sonriendo y jugando, madres cuidándolos y platicando entre risas. En un momento dado, entre todo ese paisaje citadino, encontré un templo sintoista, al ver que las puertas se encontraban abiertas no dudé y entré inmediatamente, el sitio emanaba paz, había un muy pequeño lago con peces de colores, un puente que comunicaba a los dos jardines, un edificio al mas estilo sintoista y al fondo se encontraba un cementerio, con sus inscripciones e inciensos. Creo que pasé mucho tiempo allí (verdaderamente no se exactamente cuanto tiempo, pero el sol empezó a inclinarse al horizonte) solo oyendo el agua del lago, sintiendo la brisa, y sin nadie a mi alrededor, era el momento perfecto y me permitió disfrutar cada minuto. 

 Pequeño templo

 El templo más perfecto para mi

Un pequeño templo entre los edificios de la ciudad


Esto sucedió apenas al tercer día después de mi llegada a Tokyo, ese momento me permitió conectarme conmigo misma y darme ahora si cuenta de que estaba en otra ciudad, muy lejos de donde vengo, y entendí lo lejos y lo cerca que pueden estar todas las ciudades, y las selvas, y los bosques y los desiertos, y que si deseo seguir viajando y conocer el mundo lo puedo hacer sin más, porque allí esta el mundo, tan solo esperando a que uno lo vea. Así que a seguir viajando, ahora aquí en Japón, después... 

1 comentario:

  1. Muy interesante, yo solo he ido a un jardín japonés a la ciudad de México y es super bello, ya me imagino lo impresionante de los de Japón... *suspiro.... algún día

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